La extensión de la memoria y la imaginación


El 15 de junio, celebramos el Día Nacional del Libro en Argentina, una fecha con una rica historia y un profundo significado. Todo comenzó en 1908, cuando se entregaron los premios de un concurso literario organizado por el Consejo Nacional de Mujeres. Este evento marcó el inicio de un festejo anual que celebraba la importancia de la literatura en nuestra cultura.

En 1924, gracias al esfuerzo del Consejo Nacional de Mujeres, el entonces Presidente de la Nación, Marcelo T. de Alvear, declaró esta fecha como la «Fiesta del Libro».

Más adelante, en 1941, el Ministerio de Educación resolvió cambiar la denominación a «Día del Libro», como la conocemos hoy.
Desde entonces, cada año recordamos y valoramos el poder de los libros para transformar vidas y sociedades.

En el Fondo Antiguo de la Biblioteca Central cada página es un espejo de nuestra huella argentina y un paso por los senderos que nos trajeron hasta aquí. Cada libro te cuenta quiénes fuimos, quiénes somos y quiénes podemos ser. Porque en cada letra, en cada palabra, está escrita la esencia de lo que somos.

¿Sabías que el Martín Fierro no solo se ha recitado en las pampas, sino también en otras lenguas como el quichua y el chino?
¿Se imaginan toparse con una reproducción del diario Argos de 1822 o navegar por un atlas de la Argentina de 1910? Esas páginas tienen más aventuras que muchos feeds de Instagram. Cada libro que abrimos es una puerta que nos conecta con nuestra identidad y la historia que compartimos.

El área de extensión cultural de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional de Mar del Plata ofrece actividades gratuitas durante todo el año, desde presentaciones de libros hasta exposiciones. Escuchá un podcast o descubrí un nuevo evento. Las y los esperamos